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CRIANZA EMPÁTICA

Padres e Hijos, convivencia o supervivencia. Sin gritos, sin golpes, sin manipular, ni explotar
Si no te escuchan, ¿gritas más fuerte? Quizás funcione en el corto plazo, pero notarás que para que te sigan haciendo caso tienes que gritar más y más fuerte cada vez... y, ¿después qué?
¿Quieres que tu hijo (a) sea un adulto independiente y seguro? 👉🏼𝗡𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿 𝗮𝗽𝗲𝗴𝗼, 𝘀𝗲𝗿 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝘆 𝗺𝘂𝘆 𝗮𝗺𝗮𝗱𝗼🥰 ¿Cómo estás apoyando a tu hijo?
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“NO HAY NIÑOS (AS) DIFÍCILES, LO DIFÍCIL ES SER NIÑO (A) EN UN MUNDO DE GENTE CANSADA, OCUPADA, SIN PACIENCIA Y CON PRISA”

Los gritos, las amenazas, los pellizcos, las nalgadas; nada de eso educa realmente; lo único que provocan es desconexión entre tu hijo y tú, miedo, problemas con la autoridad, falta de confianza en sí mismos…
Y, nunca faltan los que dicen que «no les pasó nada»; la mala noticia es que sí pasó; además de normalizar la violencia, posiblemente también relacionan los golpes o los gritos con el amor… y lo peor, es que muchos siguen educando a sus hijos e hijas así.
Mejor, trabaja en tus heridas y sana, rompe patrones que te hacen educar desde el miedo y no desde el amor.
Ya estás aquí, vas por buen camino.

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EDUCAR SIN GRITAR

𝗟𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮𝘀 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗹𝗹𝗲𝘃𝗮 𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼.

Se quedan dentro de nosotros, haciendo eco, son las que nos construyen y también nuestro motor o nuestro freno a la hora de tomar decisiones.
Tus palabras no solo las escuchan hoy, las llevarán consigo el resto de su vida; asegúrate de que sean palabras de aliento, de amor, que sean mensajes que les recuerden lo mucho que valen y de lo que son capaces… será eso lo que se digan a sí mismos también.
Empieza hoy.

Educando con el corazón, no habrá más discurso interno para ellos que el amor y el respeto; y esas, serán las bases en las que construyan su vida.

Si trabajar en uno mismo y cambiar es difícil, imagínate intentar cambiar a los demás… 
Por eso, lo único, pero también lo más trascendental e impactante que podemos hacer, es trabajar en nosotros mismos. En nuestras heridas y patrones.
Estando bien tú, no solo ves y abordas la vida diferente, más sana y funcionalmente; tu bienestar también inspira a los demás a buscar su propio bienestar y sanación.
Por último, ¡felicidades por el trabajo que estás haciendo! El camino de la CRIANZA es largo, pero aquí estamos todos juntos ayudando a construir un mejor mundo, un niño (a) a la vez.

EDUCAR SIN GRITAR

El método crianza empática no significa dejar hacer a los niños (as) lo que quieran. Ser un padre o una madre empático (a) está muy lejos de esa idea.

Ser empático implica preocuparte de entender cada etapa de desarrollo que afronta tu hijo (a).

Significa estar dispuesta (o) a aprender técnicas y estrategias para gestionar mejor cada momento vital.

Permitir que tus hijos (as) se conviertan en tus maestros y reconocer que no lo sabes todo.

Ser capaz de reconocer tus errores y estar abierta (o) a romper con creencias preestablecidas.

Por eso el método crianza empática no es para personas sin determinación ni compromiso.

EL QUE BUSCA, 𝗘𝗡𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗥𝗔 🔎
Si, nos dedicamos a verle lo negativo a las cosas o a las personas, invariablemente lo vamos a encontrar.
Lo mismo pasa con nuestros hijos e hijas, debemos recordarles lo valiosos y capaces que son, no solo para conectar con ellos, sino para que ellos lo puedan ver en sí mismos también.
Ayúdales a conocer sus dones y pasiones, a reconocer sus cualidades y a trabajar en sus áreas de oportunidad.
Con esto, fomentarás la confianza en sí mismo, su seguridad y su autoestima.

Los cambios no llegan solos. Necesitas compromiso, constancia, paciencia y ganas reales de cambiar hábitos y comportamientos negativos por otros más efectivos para ti y tu familia.

  1. Quieres entender y aprender cómo satisfacer lo que realmente necesitan tus hijos (as).
  2. Quieres que tus hijos (as) te hagan caso, pero no desde el miedo, sino desde la confianza. Sin tener que explotar, castigar, amenazar o manipular (y, por supuesto, sin violencia).
  3. No quieres ser una madre o un padre descuidado o despreocupado, sino que quieres implicarte de verdad en la crianza, prestando atención a sus necesidades. Siendo empática (o) y amorosa (o), pero sin dejar de ser firme y clara (o) cuando hace falta.
  4. Quieres establecer límites justos, adecuados a las situaciones y necesidades (tuyas y de tus hijos).
  5. Quieres encontrar el equilibrio entre las necesidades de los niños (as), las tuyas y las de tu pareja.
  6. No quieres sobre protegerlos, pero tampoco quieres dejarles sin guía, sino darles el espacio que necesitan y estar disponible para intervenir cuando lo necesitan. Deseas que crezcan seguros y confiados para que desarrollen todo su potencial.
  7. Quieres hacerles partícipes del proceso de tomar decisiones, sin que sean ellos los que manden, pero permitiéndoles elegir en los asuntos en los que pueden decidir según tu criterio.
  8. Quieres dar a tus hijos la oportunidad de asumir las responsabilidades para las que están preparados.
  9. Quieres darles la oportunidad de equivocarse, de cometer errores y aprender de ellos para volver a intentarlo (esto es imprescindible para aprender), lo que no implica que no intervengas o les ayudes cuando sea necesario.
  10. Quieres entender por qué tu hijo (a) se comporta como lo hace y ayudarle a corregir el comportamiento inapropiado, a la vez que refuerzas el positivo. De tal forma que entienda las consecuencias de su comportamiento, desde el respeto.

El Método CRIANZA EMPÁTICA funciona.

Te permite entender por lo que está pasando tu hijo (a) en cada momento, para poder acompañarlo y ayudarlo de la mejor forma posible.

El Método CRIANZA EMPÁTICA te permite comprender por lo que pasan los niños en cada etapa de desarrollo y cuáles son sus necesidades más importantes en cada una. Así, puedes nutrir esas necesidades de la forma más adecuada.

  • Te ayuda a construir un proyecto familiar común, donde padres e hijos avanzan de forma equilibrada, con más y mejores herramientas para superar los momentos difíciles.
  • Cambia tu visión de los malos comportamientos, que se convierten en “síntomas” que te ayudan a actuar y a satisfacer necesidades no cubiertas de tus hijos (as).
  • Reduce la ansiedad, porque sabes que estás ayudando a que el día de mañana tu hijo (a) sea un adulto seguro de sí mismo y preparado para la vida.
  • Aumenta tu claridad (las certezas absolutas no existen cuando hablamos de criar a nuestros hijos (as).
  • Reduce las dudas y el sentimiento de culpabilidad que a veces te golpea.

Sentir y saber que estás acompañando de verdad a tu hijo (a) no tiene precio.👨‍👩‍👧‍👦

Carlos Rubín Villarreal

T-Motiva SAC

Director General

Psicólogo

Psicoterapéuta de crianza

Padre de familia

Entrenador

Docente  

Facilitador de Inteligencia Emocional

Especialista de Gestión del cambio

Promotor de Aprendizaje organizacional

Experto en Comunicación asertiva

 

C.      +51 922 527 171
D.     Lima – Perú

M.    crubin@tmotiva.pe

W.    www.tmotiva.pe

 

«Lo que se aprende con suavidad, se recuerda con amor, lo que se aprende a la fuerza se recuerda con dolor»

“Jhoannes Ruiz Pitre”

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Estamos aquí para guiar, educar y acompañar en el proceso de crecimiento de tus hijos, naturalmente de forma sana, tranquila y SIN GRITOS, siempre contemplando sus necesidades y características que los hacen únicos.

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